EL MERCADO LOCAL Y SU IMPORTANCIA
- San Rafael Televisión

- 14 dic 2017
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Desde que el hombre primitivo se dio cuenta que podía tener cosas que no producía, los mercados locales o plazas de mercado entraron en auge, y hoy en la actualidad son tan notorias e importantes, ya sea para la economía local y del país. Este lugar con características coloquiales y algo criollas, ha venido existiendo en Colombia, desde mucho antes de que los Españoles hubiesen llegado a nuestras tierras, los indígenas ya comercializaban de una manera menos organizada con el llamado trueque.
LAS PLAZAS DE MERCADO.
Como son conocidas en toda la región, y que por su descripción se denomina así; Una plaza es un espacio urbano público, amplio o pequeño y descubierto. Donde se realizan funciones de intercambiar productos, bienes o servicios. Las plazas de mercado son ese sitio que todos conocemos, pero el que muchos, con este tema de la globalización, hemos ido olvidando.El estereotipo común de este espacio, suele conocerse por la bulliciosa gente que trabaja allí, por el olor del campo, que con sus aromas naturales invaden nuestro olfato de un sabor a Colombia. Esa Colombia que se ha construido con la fuerte labor del campesino; hombre que se mata de sol a sol, para como le decimos “Darnos la papita” y ser la clase social que ha sufrido directamente el maltrato de esa clase dirigente que con promesas han subido a sus altos mandos. Esa clase social que ha sufrido el desprecio de la clase alta y media. Esa que ha sido desplazada por el conflicto armado y a la que se la ha vulnerado muchos derechos que nuestra constitución dice, aporta un gran índice al PIB (PRODUCTO INTERNO BRUTO) de lo que se le conoce como Plaza de Mercado. Ese tan famoso lugar que en otros países se le llama “Mercado Local” y que nosotros llamamos La plaza de Mercado. Es aquel sitio donde en muchas ocasiones el campesino es símbolo de estafa (y no quiero generalizar) por el comerciante embustero que a costas del esfuerzo de otro, toma ese producto final que dio nuestro campo y esa mano de obra barata para nuestro consumo, comprándola a un precio injusto y subiendo su valor al ser comercializada.
¿CÓMO ERAN ANTES Y CÓMO SON AHORA?
Según cuentan personajes de índole del municipio de San Rafael. Que dicho lugar solía reconocerse a la distancia, y qué entre las calles empolvadas y llenas de gente, se comercializaba de manera concisa, dándole el valor del esfuerzo del campesino. Lugares que con el pasar del tiempo se fueron trasladando y que nuestra memoria iban olvidando, quedaron remarcados con la fotografía de lo que era como tal, aquella plaza de mercado que nuestros abuelos compraron y frecuentaron de pequeños.
El tiempo y la cultura de querer más lo de afuera que lo de adentro, nos ha llevado a dejar atrás las tradiciones que nos hace propios como San Rafaelitas, y nos da la identidad general de sentirnos orgullosos de ser Colombianos. Y poner a un lado esos mercados que están en vías de extinción, y que aunque aun no estén acá esas grandes cadenas de centros comerciales que afectan de una forma lenta a la tradición, y no solo a eso, sino que afecta a nuestra economía local, al campesino que tiene una familia por sacar adelante, al comerciante que quizá está por pagarle la universidad a su hijo/a. Y no a aquel magnate millonario qué está en su oficina, y que con el dinero que ganaste con tanto esfuerzo, posiblemente esté comprando un nuevo apartamento en algún lugar paradisíaco.
El fenómeno de la globalización actual, en su afán de unificar los mercados, está poniendo en peligro las variedades culturales, su identidad, además de deteriorar su capacidad creativa. —Ko Un. (Poeta Sur Coreano)




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